¿Qué pasa cuando el sentimiento de odio es inherente a nuestra existencia como individuo y dudamos que lo sea como especie?
¿Qué hacer cuando el coraje, el odio, la frustración y las ganas de venganza nublan nuestra vista, nuestro entendimiento? ¿A donde mandar esos pensamientos para que nos dejen vivir en paz?
Existen muchas teorías, alternativas, desde el lado de la psicología, del psicoanálisis, de la filosofía, de la religión, etcétera; todas encaminadas a dar una salida "aceptable" a esos pensamientos que atormentan al ser.
En el año 2003 vio la luz un breve cuento denominado "Furia" el cual, en su tiempo fue uno de las escasas narraciones que describen paso a paso un asesinato con tortura y franco sadismo; lo espectacular a nivel inmediato de ese cuento fue que toma como victima a un ser protegido en la cultura popular desde hace ya mucho tiempo: los niños"
A este cuento siguieron una basta colección de narraciones mas, las cuales, nunca vieron la luz y quizá no contaban con la misma saña de primero, versaban sobre el mismo tema: La descripción pormenorizada de un asesinato con tortura, en donde el asesino salia libre, limpio y ante todo, mostrando al lector que quizá el era la victima y no el cadáver que ahora yacía inerte en alguna parte.
Quizá uno de los golpes mas fuertes al psiquismo de los lectores que tuvo este tipo de relatos era que estaban escritos en primera persona, por lo cual era el lector el que cortaba, se burlaba y asesinaba, logrando una identificación en veces muy inconsciente y en otras muy consciente de esa pulsión de agresión convertida en violencia que narran los escritos.
A poco mas de diez años de escrito ese cuento, y a manera de homenaje a esas narraciones primitivas perdidas en la intangibilidad de los MB de una computadora antigua, hago ahora "El tras patio de lo permitido" un blog en el cual se escribirán, ocasionalmente, narraciones sobre ese mismo tema, a decir de los lectores de los primeros borradores, no tan fuertes como sus predecesores, pero no por ello, faltos de violencia.
"El tras patio de lo permitido" es una forma de mencionar que es mejor que ese odio y rencor quede en una inerte hoja de papel o en una ilusorio espacio virtual de Internet que en un acto, siendo en ese caso permitido odiar y dañar, pero solo en la fantasía.
Ante lo cual, creo que no hace falta aclarar que lo que los autores aquí redacten es meramente ficción, ya que nada de lo aquí escrito se trata de un crimen real.
Entren pues, "Al tras patio de lo permitido"
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